COLEGIO SAN LUIS GONZAGA DE CHINÁCOTA
CIEN AÑOS DE HISTORIA

Por Guido Pérez Arévalo


PROLOGO
Por Segundo Antonio González Cárdenas


La educación del ser humano es la parte más determinante de la transformación de la Sociedad. Por eso un pueblo educado es garantía de progreso, de solidez de sus instituciones, de igualdad de oportunidades, de pluralismo, de reconocimiento y por ende de convivencia.

La educación es también un pilar de los derechos humanos, de la democracia, el desarrollo sostenible y de la paz de los pueblos. Es un derecho fundamental al cual deben tener acceso todos los ciudadanos y su cobertura debe ser un indicador que debe estimular a todos los sectores y entidades públicas y privadas, a coordinar esfuerzos a fin de que a ella tenga acceso toda la población. Cumpliendo con esto, en donde el Estado garantiza este derecho, no habrá duda de que la calidad de vida de la sociedad mejorará.

Es por estas razones de peso que todas las instituciones educativas deben acreditarse dentro de las normas de calidad que formen cada vez mejor a sus educandos y que como entidades puedan sobrevivir y competir frente a sus similares en el mundo globalizado que hoy tenemos a través de buenos procesos administrativos y de gestión.

Asegurar una política de calidad de los colegios en sus educadores, mejorar las prácticas pedagógicas, crear la mejor sinergia y relación entre Educadores y sus Alumnos para una mejor formación integral de éstos, lograr la excelencia, el mejoramiento continuo, el liderazgo, las alianzas con otras instituciones educativas que hayan alcanzado mayores niveles, debe ser un objetivo claro de las escuelas y colegios. La formación de mejores ciudadanos debe ser la prioridad del Estado, fortaleza de la Nación.

El colegio San Luis Gonzaga de Chinácota (N. de S.) es un ejemplo de calidad, lo demuestra esta obra. Sus principios y valores describen claramente la estirpe de sus egresados; su misión nos ha inculcado a quienes en él nos hemos formado durante esos años críticos de la adolescencia, los principios democráticos, la reflexión crítica, bajo los principios de alta calidad y ética. Esta es la razón de por qué un gran número de sus ex alumnos ha impactado positivamente a nuestro municipio, al departamento y al país. La vigencia social del Colegio es manifiesta y destacada.

Todo esto hace que sea muy grato para mí la invitación que me ha hecho el Doctor Guido Pérez a escribir este prólogo y también un orgullo como egresado del colegio San Luís Gonzaga, volver a él, especialmente cuando tengo la ocasión de retribuirle un poco de lo mucho que me entregó. Desde mi graduación como bachiller en 1966, fueron varias y diversas las oportunidades en que he estado en su recinto, en una identificación plena con su misión.

Norte de Santander y Guido Pérez Arévalo están unidos no solo por las raíces de cuna, sino sobre todo por el amor entrañable entre un hombre y su patria chica. Su vida profesional ha transcurrido como una vida de servicios a su Departamento, desde diferentes cargos de la máxima importancia publica.

Radicado desde hace mas de una década en Chinácota, quien mejor que él, para emprender la tarea de editar el libro de la Institución Educativa San Luís Gonzaga, en el año de su centenario.

El libro recoge el trabajo metódico y detallado del autor, sobre los 100 años de historia del colegio y deja un testimonio personal, cálido y objetivo, de esta importante obra educativa, que ha formado a un gran número de compatriotas de nuestra Provincia de Ricaurte y de otras latitudes.

La publicación de este libro, debe propiciar también una reflexión sobre la importancia de la educación básica y media y el papel que deben cumplir las instituciones educativas. Estas deben preocuparse y emprender una acción que las lleve a acreditar su calidad educativa, la cual no debe solo ser para los colegios privados. Los públicos y en este caso el Estado debe propiciar la búsqueda de la excelencia.

El gobierno nacional presenta en el año 2006, un primer documento sobre el Plan 2019 o Visión Colombia II Centenario. Este plan se sustenta en dos principios: Consolidar un modelo político profundamente democrático y afianzar un modelo socioeconómico sin exclusiones, basado en la igualdad de oportunidades, es decir una sociedad más igualitaria y solidaria.

El principio de la igualdad esta muy relacionado con los temas de educación, la ciencia y la tecnología, porque además de ser una forma de adquirir conocimientos orientados a comprender, explicar y transformar tanto al ser humano como al entorno que habita, es también un factor de crecimiento económico, de desarrollo y bienestar para los pueblos, pues el conocimiento es una condición necesaria para mejorar la calidad de vida y, en consecuencia, sin él, ninguna sociedad puede superar los desafíos que necesariamente debe afrontar.

Por lo anterior vemos que el plan define como metas prioritarias, lograr una tasa de cobertura del 100% en la educación básica, lograr que el 100% de los colegios de las capitales sean bilingües, duplicar el numero de libros leídos por habitante (pasar de 2.4 a 5). Pero todo esto esta atado al logro de reducir la pobreza en un 15%, que hoy en día en los albores del año 2007 está en un 45%.

Para reducir la pobreza se requiere educar a los pueblos. Esta educación debe estar íntimamente relacionada con el medio ambiente y las condiciones de vida de la población, pues el desarrollo sostenible solo es posible a partir de estas condiciones concretas. Para lograr los objetivos del Plan 2019, de conseguir una economía que garantice mayor nivel de bienestar, una sociedad mas igualitaria y solidaria y conformada por ciudadanos libres y responsables, es indispensable la efectiva contribución del sistema educativo.

La última reforma educativa señala que el proyecto Educativo de las instituciones (PEI) debe adecuarse a las condiciones reales y concretas de cada ambiente. Es decir, lo que se busca es incrementar la pertinencia de la educación, esto quiere decir que la educación debe ser entendida como formación para la vida y no como una instrucción para pasar unos exámenes o medir conocimientos. Formar para la vida quiere decir desarrollar la competencia para disertar y realizar un proyecto de vida en el contexto social y económico en que los estudiantes y futuros ciudadanos viven. Sin duda alguna esto también implica que se debe ser capaz de modificar ese contexto cuando las condiciones imperantes se oponen al logro de este importante fin.

Por lo anterior, el PEI en las instituciones, entre otras cosas, debe estar dirigido a diseñar e implementar un plan de estudios para las Ciencias Naturales y Matemáticas articulados a proyectos productivos sostenibles y concretos del entorno, a modernizar la enseñanza de la lectura y la escritura para que estas habilidades se desarrollen haciendo énfasis en la función semántica y comunicativa del lenguaje, vincular a los padres a los procesos educativos y productivos, a fin de que entiendan la escuela como un centro de saber.

En mi parecer, los colegios de provincia son los primeros que deben tener en cuenta esta importancia de la pertinencia de la educación, teniendo en cuenta que sus usuarios son comunidades de la región, llamados en su mayoría a desarrollar sus propias regiones con base en sus condiciones concretas.

100 años de historia, deben entenderse principalmente como 100 años de evolución, precisamente nuestra querida institución, esta llamada a mostrar que por el peso de su historia, puede estar a la vanguardia y aportarle valor a la sociedad.

El sector educativo y especialmente en los colegios de bachillerato debe aportar los valores que hacen posible el verdadero desarrollo de los pueblos, basados en elementos prácticos que rodean la vida de la comunidad en particular y de la Sociedad en general, de esta forma viabilizamos los caminos de la paz.

Segundo Antonio González C.
Egresado 1966

Bogotá, enero de 2007